
Los clientes de cualquiera de nuestras villas disfrutan de una posición estratégica que permite explorar con comodidad las zonas más hermosas del Centro y el Oriente asturiano: el cercano enlace con la Autovía del Cantábrico A-8 en Villaviciosa (a unos 5 minutos de cualquiera de las casas) nos sitúa en menos de media hora en las magníficas playas de la costa oriental entre Ribadesella y Llanes, la majestuosidad del Parque Nacional de Los Picos de Europa con la Basílica de Covadonga y los lagos de Enol y Ercina, el ambiente marinero de Gijón con sus innumerables atractivos (Jardín Botánico, Acuario, Playa de San Lorenzo, Puerto Deportivo, Senda del Cervigón ), el elegante encanto del casco antiguo de Oviedo y su espléndido Prerrománico...
De esta forma, nuestros clientes pueden organizar una estancia a su medida, disfrutando de las confortables instalaciones de su villa, y combinando esos momentos de quietud con una ruta de montaña, una tarde de playa, la visita a un museo cercano, un paseo por la ciudad para recorrer tiendas de antigüedades, una excursión en barca o un festín gastronómico a base de los mejores pescados y mariscos del Cantábrico y refrescante sidra en una pequeña taberna junto al mar. En definitiva, tenemos lo mejor de Asturias a nuestro alcance, pero sin padecer los atascos ni el ajetreo de las zonas turísticas más masificadas.
Para completar ese mapa de sensaciones y descubrimientos, nuestros clientes
encontrarán también en su carpeta de información un amplio
listado de sugerencias gastronómicas, que les guiará desde la sencilla
delicadeza de unos fritos de "Pixín" en una taberna de Tazones a la explosión de sabores y texturas de un pote asturiano actualizado en un comedor de autor: del sorprendente equilibrio entre la sabiduría de la cocina tradicional asturiana y la fantasía y profesionalidad de una brillante generación de jóvenes cocineros, surge una gastronomía a la
vez sofisticada y rotunda, que juegacon la calidad de las materias primas para convertir en arte un sencillo plato de fabada.